Ir al contenido principal

Entradas

¡No hay vacunas, búsquela!

Sí, así me lo dijo la enfermera bastante grosera "¡No hay vacunas, búsquela!". Nunca creí verme en un gran dilema y en un apuro por conseguir una vacuna, aquí fue cuando me di cuenta de cómo las cosas cambian y las preocupaciones son otras.
Soy pro vacunas, no estoy de acuerdo con las familias que deciden no vacunar a sus hij@s, pero no hablaremos del tema porque no queremos entrar en dilemas ni malos entendidos. Mejor les cuento lo que me pasó la semana después del cumpleaños de la monstruita.

Resulta que llegamos al año, días antes su pediatra me pidió que no olvidara vacunarla de SRP (Sarampión, Rubéola y Parotiditis), Neumococo y Varicela, decidí no vacunarla justo el día que cumplía un año, pues el fin de semana sería su fiesta y normalmente cuando la vacuno se pone más intensa de lo que es y muy molesta, incluso la mayoría de las veces le ha dado temperatura, entonces Ale y yo decidimos que el lunes siguiente iría a que le pusieran sus vacunas.

Así fue como nos preparamos…
Entradas recientes

Un año después...

Este será creo yo el post más largo que escriba para mi blog, pues básicamente es recapitular todo lo que pasó durante un año, un largo año en mi vida como mamá primeriza, al mismo tiempo se convierte este espacio en una memoria para mi hija, deseo que algún día lo lea y sepa todo lo que papá y mamá vivimos con su llegada, también que sepa que hay datos importantes que hoy en día lamento no saberlos de mí misma porque nunca piensas en estas cosas hasta que las vives y de entrada a mí me hubiera gustado saberlas, pero desafortunadamente no tengo quién me las diga, no tengo a mi mamá que, sin duda, me hubiera recordado "cuál fue mi primera palabra, qué enfermedades me dieron, cómo se sentía ella, qué pasaba por su nuevo mundo", entre muchas más.
Cuando conocí a Ale, mi ahora esposo, supe de inmediato que teníamos una conexión, que podría pasar el resto de mi vida con él, cuatro años de novios hicieron una relación sólida, basada en la comunicación, de hecho, nadie nos cree pero…

¿Qué sientes que te abrace?

Esa fue la pregunta que me hizo Ale hace unos días, mi respuesta cortante fue "bonito", pero tal vez mi cabeza y mi ser no me dieron para más en ese momento, pero justo hoy, me di cuenta que es algo más que "bonito".
Llevamos varios días en los que ella se duerme mientras la bañamos, lo hacemos en la regadera porque es más práctico para los tres, cuando Ale comienza a lavar su cabello al instante ella me abraza y se queda dormida, la maniobra se hace un poco más difícil porque nueve kilos 300 gramos ya pesan y mi espalda lo sabe.
Para ella, Ale y yo somos su seguridad, su soporte y en quienes siempre va a confiar para que nada le pase, analizando más a detalle de "qué siento que me abrace", es sentir como unos pequeños brazos se apoyan en mí, es sentir la responsabilidad de una pequeña monstruita que está entendiendo que ella y yo somos dos seres diferentes y no uno mismo, es verla tan tranquila y verme tan desesperada en muchos momentos, porque ser mamá no…

Abril, mes para celebrar a la danza y a los niños en espacios del INBA